miércoles, marzo 28, 2007

Carmel, un bebé Peso Mazal Tov y otras mil maravillas

Estos pocos días me han deparado alegrías inmensas. Llegaron así, todas juntas. Por momentos en fila india y por momentos a borbotones, desordenadas, ruidosas y felices.

Hace menos de una hora me llamó mi hermano Pablo desde California contándome que nació mi séptimo sobrino, Carmel, un bebé con nariz mocha y 3 kilos 650 gramos de sonrisas. Parto normal, la mamá (Julieta) está bien. Mi mamá y los padres de Juli están con ellos y festejarán Pesaj todos juntos la semana que viene. Mis tíos Michelle y Coco están llegando a Los Angeles hoy visitando a mi prima Vanesa, así que parte de la familia va a estar junta por un rato.

Ayer recibí un mail de una mujer espléndida, bella por dentro y por fuera, a la que la vida le dio de probar lo dulce y lo amargo, anunciando su casamiento. Cuando leí la noticia, la belleza de la lluvia fue interrumpida por el milagro del sol sin preámbulos ni explicaciones al margen.

El sábado 31 de marzo asistiremos a otro casamiento, el de mi prima Natalí, cuarta hija de mi tía Amelia. Ella y Nicolás están juntos Dios sabe hace cuánto tiempo. Otro alegrón.

El viernes pasado llamé a Bianca y Leon. Bianca nació en Berlín en 1915. Vive con su marido Leon en Miami. Alguna vez Israel también fue su hogar. Leon es norteamericano y cree que vivir la vida sin humor no vale la pena. Por eso sazona cada oración con chistes y baila en camiseta cada mañana. Bianca no está segura de que la gente entienda las bromas de su marido, por lo que se apura a explicar en el idioma que corresponda "Leon tiene sentido del humor" y le dice cariñosamente "Sexy Leon" cada vez que la emprende con la danza de la camiseta. Bianca y Leon atienden el teléfono en estéreo, un auricular cada uno. Lo hacen desde hace tiempos inmemoriales. Menos mal, porque cuando traté de explicarle a Bianca quién era yo, y porqué la estaba llamando, no entendió nada; pero Leon enseguida captó la idea y gritó: Wuby Vanshtáiner (Ruby Weinsteiner pronunciado en una mezcla libre de inglés y alemán). El resto de la conversación transcurrió en una feliz argamasa de inglés y hebreo.
Bianca es prima hermana de Abel, el papá de Ruby. Yo siempre tuve ganas de llamarlos, pero Ruby siempre se olvidaba el teléfono en su casa de soltero, así que decidí buscarlos en las White Pages y aquí estamos: imprimiendo fotos para mandar a Miami.
Ruby habló con ellos el domingo. Le contó del casamiento y Leon le dijo "Menos mal, ya estábamos pensando que eras gay". Leon tiene sentido del humor.

Cuando las buenas noticias vienen al por mayor, no queda otra que publicarlas.

Hasta la próxima, v.

lunes, marzo 26, 2007

Otra del nono Daniel

El domingo Ruby estaba buscando denodadamente un par de medias. En el cajón de mis bombachas encontró una cartita que me escribió el nono Daniel con motivo de la entrega de mi diploma de Licenciada en Psicología. Transcribo tal cual, con todo y algún error de ortografía.

16 de mayo de 1999

A mi querida nieta Valeria:

En premio a tus méritos, inteligencia y con ganas de ser, recibiste tu merecido título. Valla con esta mis felicitaciones, y éxito en tu nueva carrera. MAZAL TOV! como así un pequeño presente.

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Aparte te enviaré otro regalo más importante y eficaz - una caña de pescar (con las instrucciones para su uso); es de marca Triunfo (conocida) sólo tenés que salir de tu casa para usarla y vas a pescar un gran pez que va a ser merecedor de ti. Espero que la uses y tendrás éxito.
Este es el gran deseo del abuelo que te quiere
Daniel

Exégesis y comentarios:
Ruby lee la nota, se ríe y me pregunta: ¿Qué hacía esto entre tus bombachas? ¿Ahí la guardás?
¿Y dónde está la caña? Yo por poco me descompongo de la risa. Luego de reponerme, le pregunto, ¿Vos alguna vez me viste pescar? El nono se refería a pescar "a un novio" y Ruby me dice "Qué se yo de las sutilezas del nono"...

Y yo pienso "justo; sutilezas"

Besos sin carnada, vale

miércoles, marzo 21, 2007

Publicalo en Internet

Hola a todos!

Reconozco que desde que me he vuelto a enamorar, este espacio se ha teñido de frases, descripciones, relatos y otros etc. un tanto cursis. No justificaré semejante bajeza literaria. Tampoco me retractaré. Faltaba más.

El Amor (así, con mayúsculas) también tiene su costado cursi, y no voy a disculparme por haber hecho alarde a troche y moche del mismo.

Tengo un novio mimosón y quenchi, que me hace saber con bastante frecuencia lo mucho que me ama; y que cada vez que escribo en este medio y no lo nombro, hace puchero. Y yo le digo "si sabés que te amo, ¿necesitás que lo publique en internet?"

No sé si necesita, pero parece que le gusta. Y mucho.
Dicho esto, paso a publicar en internet lo que ya casi todos saben porque les mandé emails o los llamé por teléfono.

NOS CASAMOS EL 1° DE JULIO DE 2007!!!

Ya un par me hizo entrar en shock traumático recordándome que aún no tengo nada listo.

Tengo listo el novio!! (Con lo que me costó!; esta gente no sabe de lo que habla)

Besos y abrazos.

(En el próximo post ampliaremos con respuestas muy divertidas a la comunicación vía mail y telefónica).

lunes, febrero 26, 2007

Chascomús casi un mes después

¿Se puede regresar a un lugar al que nunca se ha ido?
Yo siento que sí. Hay rincones en el mundo que remiten inevitablemente a sensaciones placenteras que buscamos o que ya hemos encontrado en el pasado.

Eso es exactamente lo que me ocurrió en Chascomús.

Me explico. Ruby tenía muchas ganas de ir allá, y de que fuéramos juntos porque había pasado muchos veranos con sus abuelos paternos. Quizás quería acercarse a un pasado querido y compartirlo conmigo.

Yo no estaba loca de contenta de pasar mis exiguos cuatro días de vacaciones ahí. Nunca había ido y me aferraba al prejuicio de que la iba a pasar mal porque no había nada para hacer, y además tampoco teníamos la certeza de poder meternos en la laguna. No era un panorama muy alentador. Por esas casualidades, mi amiga Fabiana fue a pasar el Año Nuevo a Chascomús y volvió muy contenta (sobre todo con las experiencias gastronómicas). Confié en su opinión, que me pareció más objetiva que los "recuerdos de provincia" de Ruby.

Su abuelo paterno nació en Polonia, en una región llamada Galitzia. Y por alguna razón que no llegamos a desentrañar del todo, él y como 200 de sus paisanos arribaban a esa localidad cada verano. Tal vez porque Chascomús les recordaba a sus pueblos natales, a la Europa que dejaron atrás.

Ruby pasaba un mes en la casa de la calle Colón 380 antes de ir de vacaciones con sus padres a Mar del Plata.
La hora de la siesta era un terreno pantanoso que se negó siempre a cruzar, por lo que se quedaba en la calle jugando con algún chico de su edad.

Justamente llegamos a Chascomús a la hora de la siesta. Chascomús será muy la capital nacional del miniturismo, pero a esa hora no es muy distinto a cualquier pueblo. Está todo (pero todo) cerrado. En el Sahara debe haber más movimiento a esa hora.

Ruby dice que mi cara de desazón era digna de fotografiarse.
Y yo le creo.

Pero nunca fui de desalentarme al primer obstáculo y no soy quejosa, así que no dije ni mú. Comimos algo en Pato's, encontramos una posada en la ciudad frente a la laguna, nos acomodamos y salimos a caminar.

¿Se acuerdan de Atalaya? Sí, Atalaya, ese mítico parador en la ruta 2 con las medialunas de ensueño. Bueno, resulta que los muchachos se modernizaron y pusieron una sucursal a la vera de la laguna, donde cómodamente se puede ver los atardeceres.

Al terminar el primer día yo ya estaba feliz en Chascomús. Una ciudad fundada hace 300 años, donde no circulan colectivos y la gente camina, anda en bicicleta o se moviliza con motos o autos.
Arquitectónicamente tiene un encanto peculiar, tanto por las casas antiguas celosamente conservadas, como por las que quedaron abandonadas a su suerte, y por las otras, bajas, sencillas, huérfanas de todo estilo identificable.
Si bien el atractivo de Chascomús se encuentra en la majestuosa laguna, los extensos parques también invitan a permanecer al amparo de su sombra para compartir unos mates o pedalear a gusto.
El centro en sí mismo no tiene nada de llamativo. Se nota sin embargo que Chascomús mueve dinero. La gastronomía, efectivamente es digna de mencionarse. Recomendamos El Viejo Lobo (parrilla, pescados y pastas), De la Guardia (slow food) y el Club de Regatas para unos pejerreyes como Dios manda.
Y nos metimos en la laguna, que no será el Caribe pero que tiene lo suyo.

Lo curioso de estas vacaciones es que se parecieron mucho a las del año pasado: la tranquilidad, las caminatas, la lectura, los atardeceres en silencio de Chascomús que se parecen mucho a los de Solanas.

Cuando a fines de febrero de 2006 volví de Punta del Este lo llamé a Ruby con alguna esperanza. Y este año nos fuimos juntos a ver atardeceres y a pasar su cumpleaños número 42.
En el camino de vuelta a Buenos Aires, él me hizo acordar de una conversación que tuvimos la última vez que nos vimos en 2005. Hablamos de Chascomús. Me contó de su infancia, de sus abuelos y de la tranquilidad que se respira en ese lugar. "A vos no te va a gustar, me dijo. Te vas a aburrir". "No sé, le dije yo. Creo que sí me va a gustar. En los lugares donde no pasa mucho, las personas prefieren no ir por el peligro de encontrarse a sí mismas. Pero a mí me gustan los lugares tranquilos".
En el 2005 aparentemente todavía no pasaba nada entre nosotros. Ahora me doy cuenta que ya nos andábamos queriendo.

lunes, enero 29, 2007

jueves, enero 25, 2007

TENER AMIGAS CURA - Un aporte de las hermanitas Eljaber que me llegó x mail

Un estudio publicado por la Universidad de Los Angeles, California, indica que la amistad entre mujeres es verdaderamente especial.

Se descubrió que las amigas contribuyen al fortalecimiento de la identidad y protección de nuestro futuro. Constituyen un remanso en medio del mundo real, lleno de tempestades y obstáculos.

Las amigas nos ayudan a llenar los vacíos emocionales de nuestras relaciones con los hombres y nos ayudan a recordar quienes somos realmente.

Después de 50 años de investigaciones, se identificó que existen sustancias químicas producidas por el cerebro que ayudan a crear y mantener lazos de amistad entre las mujeres.
Los investigadores, hombres en su mayoría, se sorprendieron con los resultados de los estudios. Cuando la hormona oxitocina es liberada como parte de la reacción de las mujeres frente al estrés, ellas sienten la necesidad de proteger a sus hijos y de agruparse con otras mujeres; cuando pasa eso, se produce una cantidad aún mayor de oxitocina, que reduce el estrés más agudo y provoca un efecto calmante. Estas reacciones no aparecen entre los miembros del sexo masculino porque la testosterona, que los hombres producen en altas cantidades, tiende a neutralizar los efectos de la oxitocina, mientras que los estrógenos femeninos aumentan la producción de esta hormona.

Después de repetidos estudios, se demostró que los lazos emocionales existentes entre las mujeres que son amigas verdaderas y leales, contribuyen para una reducción de riegos de enfermedades ligadas a la presión arterial y colesterol.

Se cree que esta puede ser una de las razones por las que las mujeres viven más que los hombres. Las mujeres que no establecen relaciones de amistad con otras mujeres no muestran los mismos resultados en su salud.
Así, que tener amigas nos ayuda no solamente a vivir más, sino también a vivir mejor. El estudio sobre la salud indica que entre más amigas tenga una mujer, mayor es la probabilidad de que llegue a mayor sin problemas físicos, llevando una vida plena y saludable.

En este mismo estudio se observó también cómo las mujeres superan un momento crítico como la muerte del cónyuge y se percibió que las mujeres que podían confiar en sus amigas reaccionan sin enfermedades graves y se recuperan en un lapso de tiempo menor que aquellas que no tienen en quien confiar.

El estudio concluyó que la amistad entre las mujeres constituye "una fuente de fuerza, bienestar, alegría y salud".

Que vivan las amigas!

miércoles, enero 24, 2007

+ Antiques

A los términos que amablemente nos arrimaron nuestros dilectos lectores, agregamos los siguientes, que se nos chispotearon en la primera entrega:

  • Cascar
  • Chaupinela (otra expresión amadísima por mi mater admirabilis)
  • Gilún
  • Gilastrún
  • Gilastro
  • Dar la viava
  • Peinarse a la cachetada
  • El año del jopo
  • Pochita Morfoni
  • Frescolari
  • Bolúmetro
  • Chapar
  • Sopermi
Saluditos con la mano, v.

jueves, enero 18, 2007

Antiques

Uno de los entretenimientos que tenemos Ruby y yo es hacer una lista de palabras, frases y expresiones que han caído (a Dios gracias) en desuso.

Hela aquí:
  • Bestiún
  • El año de María Castaña
  • El año del botón bumbula
  • El año de la castañuela
  • El año de ñaupa
  • El año de la escarapela (frase dilecta de mi señora madre)
  • Chauchón
  • Boncha
  • Budinazo (por hombre buenmozo o mujer bonita, no la masa)
  • Churro/a (idem budinazo pero con factura)
  • Música moderna
  • Música progresiva
  • Una boite
  • Batifondo
  • Gomina (ahora usamos gel, crema para peinar, etc)
  • Ir a la amueblada
  • Tirar la cadena (del inodoro, que por suerte, no funciona más a sistema cadenoso)
  • Estás hecha una piba
...y siguen las firmas.
Están cordialmente invitados a completar "el listadito".

Espero (fervientemente) vuestros comentarios.

Transpirados saludos, v.

lunes, enero 08, 2007

El nono Daniel le da el pesto a todos

Bueno. No sé si sabían que mi abuelo tiene 93 joviales añitos. Que está más enchufado a la vida que no sé qué. Qué no se pierde ni media, a pesar de que no puede caminar solo ni una cuadra. (Ni sólo ni acompañado, bah). Físicamente está bien, sólo cuenta con una sordera que lo acompaña hace algunos años y un bastón que está con él hace menos que la sordera, pero al que no puede olvidar en ningún lado, si su intención es salir caminando.

Gabriel García Márquez decía en El amor en los tiempos del cólera: El que no tiene buena memoria, se construye una de papel. Y el nono, diciendo amén, se compró una super libretita donde anota todo lo importante, vital y móvil: los nombres y apellidos de los nuevos miembros políticos de la familia, los nombres de los bisnietos que van cayendo al baile, los cumpleaños, etc. Lo increíble es que no sólo sabe exactamente de dónde rescatar la información de su super "data center", haciéndolo correctamente en tiempo y forma, sino que también, cuando en una reunión aparece alguien a quién él no conoce, enseguida requiere la información que crea necesaria para identificar al desconocido, principalmente a lo que refiere a filiación. Por supuesto que si el flamante desconocido lo amerita, irá a parar directamente a la libreta del nono.

Hace unos años (no muchos), consciente de que su sordera le hacía la vida a cuadritos a la hora de hablar por teléfono, sobre todo con mi tío Carlos quien reside hace 10 años en Israel, decidió que sería una buena idea tener una computadora y aprender a mandar emails. Ahí nomás sus hijos le compraron una computadora, que no fue encendida más de una veintena de veces, pero que el nono se negó a vender porque era "un regalo de mis hijos". Por un tiempo, terminó yendo a un locutorio que como servicio al cliente ofrecía "asistencia", pero esas incursiones tuvieron corta vida. Lo que sí me parece admirable es su incansable interés por estar "al día" y que nada es tan moderno como para no estar a su alcance.

El domingo pasado Ruby, mi mamá, el nono y yo fuimos a dar una vuelta por Puerto Madero. El nono miraba todo. Ruby le iba diciendo que era cada cosa. Cuando estuvimos cerca del hotel Faena y adyacencias con el mismo apellido, Ruby le dijo que la noche en el hotel de referencia costaba 500 dólares. El nono se acordó que la señora madre de Faena era una señora grandota, clienta de su boutique de Cabildo y Juramento (a la entrada de la Galería Churba, ¿se acuerdan?) y que una vez le compró guantes de raso para una fiesta. Y que el abuelo se llamaba Aslan Faena, que Aslan en árabe es Emilio y que la madre, en vez de ponerle Aslan le puso Alain. Todo eso nos contó el nono, que se acuerda de bastantes cosas además de las que tiene anotadas en su super libretita. Claro que insistió en invitarnos a tomar un café y que pidamos sandwiches o lo que querramos comer. Después de una odisea de casi 2 horas, y cuando no daba más del cansancio, igual quería invitarnos a comer una pizza o lo que sea a Recoleta o a la Av. Corrientes," a ese lugar que le gusta a Ruby" (Pizzería Nápoles - Corrientes y Serrano).

Un capítulo aparte merece el auto de Ruby y el nono, quien le preguntó a Ruby cómo eran los amortiguadores, y como Rubén le dijo que no sabía, el nono le retrucó como retándolo "¿Cómo, todavía no lo metiste en una fosa?", además de interesarse como es debido en el tema del gas, cuánto cuesta llenar el tanque y si hay suficientes surtidores en la ciudad.

Otro dato fundamental: el nono es un dandy. Siempre lo fue. Empilcha espectacular. Siempre elegante, afeitado y con sombrero. Todo le combina y nada está fuera de lugar. Sigue siendo un hombre muy buen mozo.

Cuando estamos llevándolo a su casa, va recitando las calles; se ubica perfectamente en toda la ciudad y cuando alguna vez desviamos el camino, yendo al Hospital Italiano, se da cuenta en seguida y empieza a protestar que lo van a internar y que él quiere irse a su casa.

Próximamente, más anécdotas nonísticas.

Civediamo.

valerita

viernes, diciembre 29, 2006

Se acaba

El calor agobiante de estas latitudes me encuentra tachando los últimos días del almanaque de 2006. Vaya si el año del Perro fue peculiar.
Tal y como profetizó el oráculo de Ludovica, para los gallos (entre los cuales orgullosamente me encuentro), este año iba a aquietar las tormentas del 2005, siempre y cuando supiésemos capitalizar los incesantes movimientos telúricos del pasado año del Gallo, amén. Y así fue.

Si bien no puedo decir que toda la cosecha de 2006 fue buena, sí puedo decir que algunos círculos se cerraron (algunos trayendo una tristeza profunda) y otros, al hacerlo parieron otros círculos prometedores y felices. Posiblemente porque finalmente la vida es circular.

Las tristezas son básicamente dos.
Gaby, mi amiga, se fue. Tal vez necesitaba partir. No lo sé. Tengo el consuelo de haberla conocido, porque mi vida no sería la misma sin su huella. Seguimos juntas, aunque desde lugares distintos, riéndonos de las mismas cosas y haciéndonos compañía a cada paso. Cuando Ruby y yo empezamos nuestra vida juntos, ella me invitó a almorzar y le anunció a la camarera: "Vinimos a celebrar que mi amiga se volvió a enamorar". Yo amaba a mi amiga, entre otras cosas, porque tenía la grandeza y la generosidad de ser feliz con las alegrías de los que eran importates para ella.
El otro acontecimiento que me entristeció enormemente fueron las bombas que Hezballah decidió lanzar sobre Israel y el conflicto bélico que tuvo lugar después con tanta destrucción, muertes inútiles (como todas las de este tipo) y los soldados israelíes que todavía se encuentran secuestrados.

Entre las alegrías cuento con haber soltado ciertas resistencias y miedos que me permitieron encontrar a Ruby, que desembarcó para quedarse. Que en el 2007 nacerá mi séptimo sobrino (de la mano de un sueño mío). Que mi madre encontró a su Rolando Rivas. Que viajamos a Israel y Grecia y que reímos y nos peleamos y encontramos a la familia y amigos y que los dueños de los negocios nos pidieron por favor que abandonásemos el lugar (y no tan amablemente). Que algunos logros laborales se consolidaron y vinieron otras sorpresas para permanecer. Que empecé Pilates (no se rían, para mí es toda una odisea del espacio). Que me reencontré con algunas amigas de allá lejos, que otros tuvieron un hijo o concretaron una oferta laboral muy importante y tal vez esperada.

Y eso no es todo, pero sí por lo menos gran parte.

Lo mejor para este año, y parafraseando al Tato el Grande, a seguir tirando para adelante con la frente alta, vermouth con papas fritas y GOOD SHOW!

besos y más besos, valerita

lunes, diciembre 04, 2006

Y sí - Ser argentino, che, es COOL

Y si lo afirma un "gringow", ni hablar.
Hoy recibí/mos (encadenado) un email de Loreley, quien actualmente dicta clases de español en una universidad de Connecticut. Y ella dice que dijo un alumno que ser argentino es cool. Me conmovió leer su extrañitis aguda.

Y me despertó mi disfrute congénito:

Yo digo que ser argentino está muy buenow. Me gusta mi país, el cambalache de su gente, los turistas que llegan y se quedan, levantar un teléfono e ir a dar una vuelta con mi viejo, ir al zoológico con mis sobrinas, extrañar el mate como loca por el bendito tratamiento blanqueador de los dientes, comer asado, comer flan mixto, en fin, comer. Los por lo menos 2 llamados de mi mamá por día (podría ser peor). La vista a la mole del FONAVI que tengo enfrente, el sol de la pileta de Carolín Banderín, los tíos Marta y Quique, mis hermanos (los melli que mañana cumplen 33 años y Pablete, que mora en California, y sus hijos, presentes y por venir). Llamar a Mexico para hablar con mi tía Michelle, llamar a Paris para hablar con Eitan, llamar a Israel para hablar con medio país.

Ir a Pilates, trabajar desde mi casa, hacer brownies para un cumpleaños, hacer asados en la terraza, encontrar al amor de mi vida, dejarlo entrar, darle las llaves y hacerle el capuchino cada mañana. Recordar que había una vez una ciudad donde no había supermercados y el pedido se hacía al almacén y el chico de los mandados pasaba con la canasta a hacer el reparto y podíamos jugar en la vereda.

Darme cuenta de que hace mil años que no hago empanadas en casa.

Disfrutar Buenos Aires al mango.

Y buscar llena de esperanzas el camino que los sueños prometieron a mis ansias.

Extrañar a la ciudad con Gaby.

Besos con poncho, valerita

martes, noviembre 28, 2006

Yo también soy Silvia Prieto

Estoy corriendo con mil cosas que hacer, pero tengo que escribir esto. Ultimamente he adquirido el hábito de "googlearme" (buscarme en Google), so pretexto de ver cómo va mi sitio InsideBA en los buscadores. Hete aquí que encuentro de sopetón, porrazo y sin anestesia, que una de las "entintadoras" del dibujo animado Patoruzito es tocaya en nombre y apellido.

No sé bien qué decir. Es una sensación muy rara. En otro momento, hubiese llamado a Gabriela para contarle y se me habría reído en la cara y habríamos hecho mil bromas en tono dramático al respecto.

Y el que no entiende el título, que vea la película de Rejtman.

Besos desorientados, Valeria Duek

Que lo parió.

lunes, noviembre 27, 2006

Censura maternal

Para qué dar vueltas. Mi madre leyó el último post y no quedó muy contenta que digamos. Dice que saque su nombre y el de su pareja. Dice que saque un par de cosas más. Dice que es una falta de respeto hacia la familia (?).

Yo me encabrité. Luché y luché, pero no tuve más remedio que ceder ciertas posiciones. Llegué al siguiente acuerdo: aplico la censura si y sólo si se deja de joderrrrrrrr (con acento en la "r") con el tema del casamiento. Protestó (bastante), pero no la dejé hablar. Yo hago los cambios requeridos, pero a la primera de cambio vuelve la versión uncensored.

He dicho.

Atentamente, v.

jueves, noviembre 23, 2006

Mi madre reloaded (otra que Matrix)

Quiero contar a los cuatro vientos que mi madre, después de 13 años de divorciada, tiene novio.
Y no solamente que tiene novio, sino que lo conocimos. (Mmm) se llama el señor, que al parecer la quiere mucho. Es buen mozo y muy agradable. Ruby y yo estuvimos con ellos en un cumpleaños. A los (mmm) estaban. Mi madre, en un estado, cómo decirles, "comprometido": bajo el efecto de 2 Rivotriles que se había agenciado antes de ir al dentista ese día y un poco de un tintillo para alquilar balcones. (Mmm) estaba conténtishe.

El nono ya anotó en su super libretita el nombre y apellido del señor en cuestión y los mira cada vez que mi progenitora aparece, al igual que lo hizo con Ruby cuando lo conoció.

Estamos todos muy contentos. Todavía mi papá no sabe nada.

Hasta luego.

PD: Igual, mi papá es más lindo.

lunes, noviembre 20, 2006

La oferta impresionante

Hace unos días, no recuerdo ya en qué revista, salió un artículo referido a lo chic que son las mujeres parisinas sin ninguna necesidad de producción ultraestelar; o sea, lo que el artículo venía a significar, es que estas afortunadas féminas eran así, naturalmente chic. Para ilustrar el texto, había fotos de mujeres que sacadas en la calle, muchas veces sin que la protagonista lo notara.

No voy a negar que las chicas en cuestión eran chic.

Ahora bien, quiero expresar, declarar, dejar bien, pero bien clarito, que yo también conozco una chica chic. Vive en Buenos Aires, y debo decir que nunca, pero nunca la vi no chic. Se llama Adela. La otra vez la vi con unas sandalias espectaculares, ultra top, de lona negra y taco de yute con el dedo afuera.

¿Dónde las compraste? Fue el grito unánime de todas las que la acompañábamos en ese momento, esperando que nos dijera que las compró no sé dónde y que le costaron un dineral.

Hago un paréntesis. Ustedes sabrán que muchas mujeres guardan sus secretos de belleza y/o indumentaria bajo siete u ocho llaves, no sea cosa de que sean copiadas y pierdan su trono. Las muy yeguas no largan prenda, o peor aún, mienten descaradamente.

No es el caso de nuestra amada Adelaida, quien gustosa nos contó que las mentadas sandalias fueron adquiridas en una Chinelería de barrio "esas que tienen zapatos de vieja" y que su precio es módico y accesible al monedero de la dama y al bolsillo del caballero.

Hete aquí que necesitaba calzado veraniego y cuando vi las dichosas sandalias en una chinelería de Paraguay y Maipú, me avalancé sobre dos pares como si estuviera haciendo la ganga del siglo y no quisiera levantar la perdiz.

Paso tips interesantes para futuras compradoras: recorran, chicas, recorran, que puede haber una diferencia de precio de unos, digamos ocho pesos. Otro dato muy importante es que al otro día de usarlas por primera vez, los pies duelen muchísimo, pero después, ya está. Nunca más.

Nuestros agradecimentos a Adela, que además de chic, es buena mina.

Nos estamos viendo.

martes, noviembre 14, 2006

No quiero ser modelo

Hay una frase de Sting que tengo muy presente: “Sé vos mismo, no importa lo que digan”. La canta en “Inglés en Nueva York”, y es sobre lo que siente alguien cuando sabe que es distinto. Creo que en nuestra sociedad hay una fuerte presión para homogeneizarnos, para que todos seamos flacos, bonitos y no pensantes, sobre todo lo último.

He llegado a equiparar el pensamiento y la angustia, como si la reflexión no pudiera servirme para estar mejor. Pero voy a sentirme mal mientras no pueda pensar algunas cosas ¿por qué tengo que ver la diferencia como un castigo?, ¿por qué no tender puentes a partir de ella?, ¿a quién quiero parecerme y para qué?

Mis relaciones se vuelven más difíciles cuando intento ser lo que no soy. Hay demasiados mitos en el medio, demasiadas imágenes falsas. Y el miedo a que me rechacen si me dejo ver es duro de soportar. Pero quizá sea peor vivir en una ficción.

Podemos ser muchas cosas. Pero si no nos decidimos nunca sabremos lo que pudimos ser. Como esa gente que dice “yo podría escribir pero no lo hago porque…” Y después sigue una lista de excusas. Ante nosotros y los demás sólo somos lo que somos.

No creo que una vida mediocre sea la solución a la falta de opciones. Todavía es posible elegir, siempre es posible pero hay que combatir al miedo. Ese que nos dice que no lograremos ser felices, que es mejor convertirnos en momias. Ese que nos convence de no arriesgarnos por nada, cuado debería ser al revés, como proponía Cortázar: “…Y juegue mi vida mientras avanzo paso a paso para ir a comprar el diario a la esquina”.

Me pregunto en qué me ayudaría parecerme a la modelo que actúa en TV, además de seducir y ganar dinero. Sospecho que mi futuro no está en la pasarela. Prefiero dedicarme a escribir. Cada uno tiene lo suyo. Y si pierdo el tiempo tratando de imitar modelos inalcanzables, no haré mi propia experiencia. Pero cuesta: estamos acostumbrados a recibir órdenes en todos los ámbitos. El que se aparta de lo común es visto como un extraño, incluso como un peligro.

La difícil tarea de modelarnos a nosotros mismos no la haremos escuchando al maestro con los ojos cerrados. Al contrario, es con los ojos abiertos como se puede aprender, y aceptando que no estamos terminados. Pero tampoco el que nos habla lo está.

Y los que comparten nuestra búsqueda también tienen algo qué decir, no sólo los que “saben”. Hay rechazo al aprendizaje democrático en el que todos tienen derecho a debatir. Prefiero la polémica al silencio, que me recuerda al de los cementerios. Si estamos vivos, deberíamos agitarnos.

Lo que duele es elegir, siempre hay que renunciar a algo para tener otra cosa. Y a veces estoy disconforme con mis elecciones porque no me dan lo que esperaba. Pero equivocada o no, soy yo la que decido. En este país donde otros deciden por mí en temas fundamentales, tengo que hacerme cargo de las cuestiones “personales”: un amplio territorio que incluye familia, amigos, pareja y todo lo que me impulsa a ser auténtica. Vestirme como quiero, hablar de lo que pienso, juntarme con la gente que me ayuda a crecer. Hay una actitud que me parece funesta: “es el peor es nada”.

Conozco ciertas personas que viven de acuerdo con esa “petición de principios”. Están mal con ellos mismos, con su pareja y su trabajo pero se consuelan diciendo que eso es mejor que otra cosa. ¿Cómo pueden saberlo si el terror al cambio los mantiene ciegos?

Lo ideal sería encontrar la fuerza y el coraje necesarios para no ceder a las presiones sociales, que me llevan a hacer lo que no quiero en momentos que no son los míos. Pero para eso necesito tener la cabeza fría y no dejarme invadir por los mensajes que me vende la publicidad.

En “Aguafuertes porteñas”, Arlt le contesta a un hombre que le pide la fórmula de la felicidad: “No mire lo que hacen los demás. No se le importe un pepino de lo que opine el prójimo. Sea usted, usted mismo sobre todas las cosas, sobre el bien y sobre el mal, sobre el placer y sobre el dolor, sobre la vida y la muerte. Usted y usted. Nada más. Y será fuerte como un demonio entonces. Fuerte a pesar de todos y contra todos”. Si eso no es la felicidad, es lo más parecido que conozco.

Gabriela Lotersztain

Diario Clarín, 1992

lunes, noviembre 13, 2006

Gabriela Lotersztain, mi amiga

Gabriela falleció el 10 de noviembre de 2006. Tenía 36 años y éramos amigas desde los 18, o sea la mitad de nuestras vidas.

¿Qué se puede decir ante la muerte de una amiga? Sinceramente no lo sé. Tengo la honda sensación de que ninguna palabra alcanza.

Quisiera compartir con ustedes lo único que pude decir ayer, en ocasión de su entierro.

Podría decir muchas cosas de Gabriela.
Que era mi amiga más querida. Que el vínculo que nos unía era más fuerte que la palabra escrita.
Que era una mujer brillante. Que iluminó y enriqueció mi vida y también la de otros, a veces sin buscarlo; como la de esa chica que escribió una Carta de Lectores al diario Clarín, contando que una nota publicada en la sección Editorial, "No quiero ser modelo", había impactado tanto en su vida que no solamente decidió estudiar Ciencias de la Comunicación, sino que también fundó una revista en su pequeña ciudad natal. La nota había sido escrita por Gabriela, y yo no pude sentir menos que orgullo.
Durante nuestras correrías juntas compartimos una sucesión de momentos tragicómicos. Hubo un tiempo en que nuestro punto de encuentro tuvo que ver con su destino: la escritura.
Quisiera leer parte de una carta que me escribió Gaby cuando yo vivía en Tel Aviv. Teníamos veinte años y email todavía era para nosotros una ciencia oculta.


Buenos Aires, 20/11/89 (Lunes)

Queridisísima Valerie:

Heme aquí. Después de mucho tiempo pero dicidida a contarte todo de mi vida. La verdad es que estoy loquísima, el tiempo no me alcanza ni para respirar y sin embargo yo me empeño en desafiarlo y seguir asistiendo a mis múltiples actividades: Inglés, Franchute (te cuento que ya estamos terminando con la historieta de este año), terapia (con Diánele nos entendemos cada vez mejor: ella se ríe de mí y yo de ella), taller literario, gym y ahora he incorporado nuevas variantes, como ser: masajes en el Lola (para las contracturas provocadas por el "stress" de mi agitado "lifestyle") y Dieta Club: ahí no sé bien para qué voy porque no pienso abandonar mis errados hábitos alimentarios, ni aunque venga Cormillot a pedírmelo de rodillas (pero, así y todo, te confieso que bajé 2 kilos).
Lo que me tiene loca es la facu: Desde hace 2 ó 3 semanas y hasta dentro de un mes tengo que dedicarme a full a los exámenes, así que estoy estudiando duro (y faltando a los otros lugares porque si no, no llego).
(...) En el terreno "afectivo - erótico - sentimental", there's nothing in the lontananza. A principios de octubre salí con Adrián, tuvimos un "escarceo". Sobre esto te cuento una anécdota tragicómica: Mis viejos habían salido; nosotros fuimos a tomar un café a Van Gogh y volvimos a casa; ahí se desencadenó la "situation". Las cosas se habían puesto espesas cuando mi padre irrumpió en el cuarto; parece que creyó que estaba sola y no hacía falta golpear la puerta. Vos solamente imaginate la cara de ambos 3. Inmediatamente después, Adrián se las picó. Por suerte con papá no hubo problemas: al día siguiente yo no me animaba a entrar a su pieza a buscar los diarios pero no pasó nada.
(...) ¿Sabés que me corté el pelo? Me queda mucho mejor: lo tengo todo con bucles, parezco "Ricitos de oro", pero groncha.
A la que estoy viendo bastante últimamente es a Silvana. El sábado fuimos al Luna Park a ver a Ignacio Copani, el que canta "Cuántas minas que tengo". A mí las letras del tipo me parecen buenas, aparte habla en un lenguaje sencillo, como para que la gente lo entienda. Hay una sobre los intelectuales que dice: "Nosotros los cultos, los intelectuales... y después sigue diciendo: "Nosotros tenemos problemas más graves: surmenage, stress y depresión..."
¡Decime si no es para sentirse identificado!
(...) Bueno, Valerie, creo que ya está (por ahora). Prometo firmemente que pronto, cuando terminen los parciales, te voy a escribir más cartas ¡y largas!

Te quiero muchoooooooooooooooo (Me emocionó mucho cuando leí tu carta y me acordé de nuestros tés y nuestras "burguesías").

¡Te EXTRAÑO!

Besos de Gabriele (no me olvidé de vos, no tengas miedo. Yo también te tengo en IL CUORE)

lunes, noviembre 06, 2006

Ushpizin o cuando la maldición se transforma en bendición

Quique y Marta, los tíos de Ruby tienen un video club "de amor". Digo "de amor" porque ellos aman el cine. Su videoclub no se parece en nada a esos supermercados del video y dvd con alfombra azul y olor a popcorn donde siempre hay una empleada dispuesta a agrandarte la promo por 2 pesos más, que por supuesto no tiene idea de lo que es el cine y jamás podrá asesorarte en otra cosa que decirte si la película en cuestión está o no en stock.

Quique y Marta, quienes se han topado con Sofía Loren en algún tren que cruzaba Italia, quienes fueron lanzados a la fama radiofónica a través de Sebastián De Caro, quienes llaman a cada cliente por su nombre (aún a los más chiquitos); con sumo placer darán asesoramiento sobre una película adecuada según el humor, el día y las características del público destinatario.

Ahí estuvimos Ruby y yo el sábado a la noche. Nos trajimos Ushpizin, una película de factura impecable, sin estridencias ni autobombos innecesarios. Como ya comenté en mi post anterior, adoro las cosas bellas, buenas e inteligentes que me dejan pensando y/o hablando con los que más quiero.
Ushpizin podría ser una ventana al mundo judío religioso de Jerusalem, con sus costumbres y sus ritos o más bien podría ser un puente hacia nuestro corazón, nuestras fuerzas y nuestra fe en nosotros mismos.
Curiosamente, esta película como Little Miss Sunshine, habla de las dificultades y de cómo lo que aparentemente se muestra como una maldición puede transformarse en una bendición multiplicadora más allá de lo esperado. Habla de la fe en uno mismo, el camino nuevo que se ha emprendido, la humildad y la aceptación (mas no resignación).

Seguramente a muchos el hecho de que esta película tenga como protagonistas a judíos ortodoxos les parezca razón suficiente para tacharla de sus lista de preferencias. Un amigo mío que vive en Israel, cuando le conté que la había visto me preguntó por qué, en el sentido de "¿qué necesidad hay?" Es alguien a quien quiero mucho, dueño de un sentido del humor combinado con una inteligencia envidiable, sazonado con siglos de "shtetls" y cucharadas generosas de "El violinista sobre el tejado", quien una vez expresó a la vuelta del super: "Me equivoqué y compré pescado del bueno". Ese es Meir, quien la sola mención de la palabra "religioso" le provoca un espontáneo "uacala". Y si no, pregunten a los gays que quieren hacer su manifestación del orgullo en Jerusalem.

Me estoy desviando.
Lo que quiero decir es: vean la película. Si tienen prejuicios, por favor sáquenselos.

Después me cuentan.

Saludeiros, v.

martes, octubre 31, 2006

Volver y Little Miss Sunshine o Gracias a la vida

Ir a ver buen cine siempre significó para mí una fiesta. Si lo hago en buena compañía, ni hablar.
Creo que el séptimo arte ocupa un lugar preferencial en lo que a la belleza de este mundo respecta.

Las últimas dos veces que fui al cine, dejaron en mí el dulce sabor de las cosas bellas y buenas.
El señor Almodóvar hizo maravillas con Volver, y podría decir que volvería a ver esa película sin temor a que la frente se marchite.
"Volver" disparó una multiplicidad de sentidos, que me dejaron pensando mucho tiempo después de haber dejado la sala.
Volver a revisar el pasado. Volver para pedir disculpas y ser perdonado. El pasado, que a veces vuelve y nos devora y otras sólo regresa para suturar tristezas malhabidas.
¿Es tan malo mirar hacia atrás? Sólo si uno se queda para siempre atado a su piedra.
Volver. Porque no todo tiempo pasado fue mejor.

Little Miss Sunshine: suicidio, drogas, divorcio, bancarrota y mudez por opción. Un panorama prometedor.
¿Es posible seguir adelante frente a todas las dificultades, las previstas y las del todo inesperadas? Esta película no solamente se atreve a afirmarlo, sino lo hace de una manera sobria, inteligente y conmovedora.
Una bofetada en plena cara al American Dream.

Y yo, qué? Hago de mi vida un arte? Soy capaz de seguir pese a todo? Puedo ver a mi pasado de frente?
No lo sé, realmente. Lo que sí sé es que hoy, mi vida, salvo una situación que me tiene realmente muy triste, tiene una armonía inusual, y me gusta.
Tengo problemas, cuándo no?, pero soy feliz. Soy feliz con lo que soy, con lo que tengo, con lo que siento. Y no pienso quejarme ya por lo que no soy, lo que no conseguí, y lo que no he sentido.

Prefiero armar un nuevo rompecabezas con las piezas que me tocaron y con las que me supe conseguir.

A propósito de la buena compañía cinéfila y agradecer a la vida: el ahora integrante del elenco estable, Ruby, compañero de mis andanzas, de mis días y de mis sueños y Carolín Banderín, amiga, dulce, sensible y elogiosa. (Y Speedy Gonzalez a la hora de pagar la cuenta).

Dulces sueños.

lunes, octubre 30, 2006

Requiem para un Kosako

Aprovechando que el clima era propicio, menos de veinte grados con amenaza de lluvia, el sábado decidimos resarcirnos y enfilar hacia el restaurante El Kosako de la calle Junín.

Sin chequear la dirección exacta, pero con más disponibilidad de tiempo y paciencia, enfilamos hacia aquel lugar que alguna noche de lluvia nos albergó, junto a Débora, ese ángel que providencialmente la vida me envió para que mis temores encontraran un diluyente potente y efectivo. Esa noche me maravilló la ambientación del lugar, que inevitablemente me trasladó a una Europa de sabores y colores que jamás conocí y quién sabe si sigue existiendo o se la llevó el diluvio universal de las guerras.

En fin, llegamos al lugar sólo para comprobar que el diluvio también pasó por allí, borrando toda huella del Kosako, para dar paso a un restaurante francés (?) que todavía tiene la K de metal en el frente de su puerta.

Enjugando un lagrimón cambiamos abruptamente el ángulo gastronómico y terminamos en Cantón, Córdoba y Estado de Israel.

Besos con palitos, v.